• La noche que gané el Powerball.

    By Sunday, January 17, 2016 0 Permalink 0

    Mi mamá jugaba Pega 3 religiosamente. Siempre el mismo número; exacto y combinado. Recuerdo verla esperar el sorteo con entusiasmo disfrazado; y cuando perdía, hacía como si tuviera sueño, y se acostaba de inmediato, con una mezcla de tristeza y de mal humor. Creo que su consuelo era que se pegaba dos veces al año, lo suficiente para alimentar su esperanza y recuperar su inversión. Pensaba que jugar lotería era cosa de viejos. Hasta que cumplí treinta y comencé a entusiasmarme con la idea de pegarme con mi primer millón. De entrada, sabía que la tarea no sería fácil. La suerte nunca ...

  • Pueblo v. Sensacionalismo.

    By Friday, June 19, 2015 0 Permalink 1

      Buenos días a Vuestro Honor y a todos los funcionarios de este Honorable Tribunal, para efectos de registro, se dirige ante ustedes una joven con pocos años de experiencia en la práctica de la abogacía, pero con una extensa historia de descontentos con aquellos que tienen el poder de informar a nuestro país. Hace varios días, el Honorable Juez José J. Ramírez Lluch tomó la decisión de terminar con su vida; alegadamente, porque fue notificado de una querella por hostigamiento sexual que se presentó en su contra. Digo alegadamente, su Señoría, porque el Juez Ramírez no dejó comunicación alguna que confirmara ...

  • Desahuciados.

    By Tuesday, November 18, 2014 1 Permalink 5

    En la madrugada de hoy, el Sgto. Miguel Ortiz y su familia fueron asesinados en su propia casa. En su hogar. El lugar que típicamente nos sirve de refugio y nos da seguridad. Su hijo, víctima también, pero quien logró sobrevivir a los hechos, fue quien alertó a las autoridades y relató lo sucedido. El móvil de tan brutal episodio fue una deuda de dinero. El Sgto. Ortiz alquilaba una propiedad en Bayamón, y su inquilino y presunto autor de los hechos había incumplido en pagar la renta; ante ello, el Sgto. Ortiz lo amenazó con que lo iba a ...

  • La Veterana Rosada.

    By Sunday, October 19, 2014 0 Permalink 1

    Siempre he escuchado que los soldados no llegan igual cuando regresan de la guerra. Nunca vuelven a ser los mismos. Similares sí, pero diferentes. Mi mamá es veterana. Su batalla no fue en Irak ni en Afganistán. Su batalla se luchó en su propio cuerpo. Sus senos la traicionaron y le declararon la guerra. Cuando era chiquita, no necesitaba de muchas muñecas. Mi mamá era mi Barbie; se dejaba peinar y maquillar pacientemente. Tenía el pelo largo; curvas envidiables, y piernas de fanática de gimnasio. Por las mañanas, cuando iba a la escuela, le pedía que me dejara el beso marcado en mi cachete; ...