La noche que gané el Powerball.

By Sunday, January 17, 2016 0 Permalink 0

Mi mamá jugaba Pega 3 religiosamente. Siempre el mismo número; exacto y combinado. Recuerdo verla esperar el sorteo con entusiasmo disfrazado; y cuando perdía, hacía como si tuviera sueño, y se acostaba de inmediato, con una mezcla de tristeza y de mal humor. Creo que su consuelo era que se pegaba dos veces al año, lo suficiente para alimentar su esperanza y recuperar su inversión. Pensaba que jugar lotería era cosa de viejos. Hasta que cumplí treinta y comencé a entusiasmarme con la idea de pegarme con mi primer millón. De entrada, sabía que la tarea no sería fácil. La suerte nunca ...