Saludos cordiales desde el carajo.

By Thursday, July 31, 2014 0 Permalink 0

E. Hemingway

Empecé este Blog buscando tener un lugar de más de 140 caracteres donde pudiera compartir mis observaciones de mi vida en el Trópico. So far, mis grandes contribuciones al World Wide Web eran mi fascinación por un jugador de tenis y mi sueño frustrado de saber pintar. Pero un buen día de Dios, publiqué una descarga, un desahogo; diciendo muchas cosas a la vez, que no están bien, ni mal, pero que son mi realidad porque así me sentía. Un rant sobre mi desesperanza con la situación de mi país, de esas que un Calle 13 de la vida le pone música, hace canción y se denomina crítica social.

Y se jodió la potoroca. Shit got real, y se regó más rápido que un nipple-slip de Maripily.

Inicialmente, la discusión se dio de manera agradable. Me topé con mucha gente que, al igual que yo, están pasando por una crisis de fe con su Puerto Rico. Muchos me dijeron que se fueron o que tienen gente que se fue, y que extrañan muchísimo. Eso es precisamente lo que me pasa a mí. En ese sentido, publicar el post fue terapia. Uno tiende a sentirse extranjero en sus propios sentimientos, y piensa que nadie más está pasando por las cosas que uno pasa. Reality check. Es bueno saber que hay gente en una situación similar a la de uno, que aun cuando hay días malos, días de encojonamiento, días de frustración, han encontrado la forma de echar pa’ alante. De no rendirse, de recalibrar la brújula y trazar nuevamente el camino.

Pero como es normal, no todas las críticas fueron positivas o constructivas. Aprovecho este espacio para hacerle un shout out especial a Emmanuel. Según me cuenta, él es un chico de 23 años, graduado de Ingeniería de Mayagüez, que sin ventajas especiales que no sean sus ganas de progresar, hoy por hoy, trabaja y desarrolla sus talentos en Puerto Rico. Él no estuvo de acuerdo con mis expresiones. Para nada. Rotundamente en desacuerdo. De hecho, me bajó fuerte; me regañó por mi desesperanza y por el tono de mis expresiones. De igual forma, yo no estoy de acuerdo con las cosas que dijo sobre mí. Intercambiamos varios comentarios; él afianzado en su posición, yo en la mía. Pero creo que la discusión se hizo con respeto y elocuencia, al menos, eso espero. No soy orgullosa como para no admitir que sus comentarios me hicieron reflexionar, y por eso le doy las gracias. Al final del día, esa es la idea ¿no? También, me reitero en lo que le dije, que necesitamos personas con esa pasión para el debate proactivo, con el fin de combatir el cinismo que a muchos nos llega y no se nos va. (Emmanuel, si es verdad eso de que te volverías a dar la vuelta por aquí, pues te dejo estas palabras.)

Diría que el que nunca ha estado molesto con la situación de Puerto Rico, tire la primera piedra pero no es lo mismo llamar al diablo, que verlo venir. Huge ass piles of rocks would’ve been thrown. El que dijo que los buenos somos más no ha entrado a mi cuenta de Twitter. Si un día un pana se te acerca y te dice: “Mano, no sé qué hacer, las cosas están mal en Puerto Rico, y estoy pensando irme”; tú le contestas: “Vende Patria.” “Tusa.” “Huelebicha.” “Hija de la Gran Puta”. “Tienes complejos.” “Se nota que tienes envidia.” “Me gustaría caerte a batazos.” “Te mereces una pescozá”. “Arranca pa’l carajo.” Eres parte del problema. Newsflash: No te lamentes de la fuga de talentos que sucede a diario, sin antes reflexionar si tus actitudes podrían estar contribuyendo a ella. Si por cada comentario insultante se hiciera una aportación al pote de Puerto Rico, les aseguro que no estaríamos en crisis.

Para tranquilizar a aquellos escandalizados: no me voy de Puerto Rico anytime soon, de hecho, acabo de adquirir un perro, lo cual es significativo de querer echar raíces. Me levanto todas las mañanas dándole cabeza a esto, dándole casco a los problemas y buscando soluciones. Hay días buenos, hay días malos. Such is life. Sin embargo, me reitero en mi descontento en cómo están las cosas en Puerto Rico. I don’t take that back. Si te ofende que haya tenido la osadía, el atrevimiento, de protestar nuestra situación por escrito, brega con eso. Hay quienes protestan en silencio, comprando su pasaje y yéndose para otro lado; y para con ellos, ya tal vez es muy tarde para tratar de convencerlos otherwise. Puerto Rico atraviesa por una crisis económica, social y espiritual. No podemos tapar el sol con un dedo. Duele, molesta, ofende, pero es la realidad. Podemos agree to disagree, y entre nuestras diferencias buscar las semejanzas que nos hagan mejorar, o podemos caernos a batazos y pescozás. En nosotros queda.

Saludos cordiales desde el carajo.

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